Maloclusiones dentales en niños: tipos y soluciones

Descubre las maloclusiones dentales más frecuentes en niños y adolescentes, cómo identificarlas y qué tratamientos de ortodoncia pueden ayudar.

9/17/20266 min read

¿Tu hijo tiene los dientes mal colocados? Tipos de maloclusiones en niños y adolescentes

Cuando empiezan a caer los dientes de leche y aparecen los definitivos, es habitual que surjan dudas. Un diente que sale torcido, dos piezas que parecen no tener espacio o una mordida que no termina de encajar pueden hacer que muchos padres se pregunten: ¿necesitará ortodoncia?

No siempre. Durante el crecimiento, la boca experimenta muchos cambios y algunas situaciones forman parte del propio recambio dental. Sin embargo, también existen alteraciones de la posición de los dientes y de la mordida que conviene valorar para comprobar cómo están evolucionando.

Conocer las maloclusiones dentales más frecuentes en niños y adolescentes puede ayudar a entender qué estamos observando y cuándo puede ser recomendable consultar con un profesional.

¿Qué es una maloclusión dental?

Una maloclusión es una alteración en la manera en la que los dientes superiores e inferiores se relacionan cuando cerramos la boca. Puede afectar a la posición de los dientes, al espacio disponible o a la relación entre el maxilar superior y la mandíbula.

Por eso, una valoración de ortodoncia no consiste únicamente en comprobar si los dientes están rectos. También se observa cómo están erupcionando, cuánto espacio tienen y cómo encajan ambas arcadas. La American Academy of Pediatric Dentistry incluye precisamente todos estos aspectos dentro de la valoración de la dentición en desarrollo.

Las maloclusiones más frecuentes en niños y adolescentes

Las alteraciones de la mordida pueden presentarse de formas muy diferentes. Estas son algunas de las que las familias suelen detectar con mayor facilidad.

Apiñamiento dental: cuando falta espacio para los dientes

El apiñamiento se produce cuando no existe suficiente espacio para que los dientes se coloquen correctamente. Podemos observar piezas giradas, superpuestas o dientes permanentes que parecen estar saliendo por delante o por detrás de los demás.

Ver un diente torcido durante el recambio no significa automáticamente que vaya a ser necesaria una ortodoncia. Para saberlo hay que valorar cuánto espacio existe, qué dientes han erupcionado y cuáles quedan todavía por salir.


Mordida cruzada: cuando los dientes superiores quedan por dentro

Normalmente, los dientes superiores quedan ligeramente por fuera de los inferiores al cerrar la boca. En una mordida cruzada, esta relación se encuentra invertida en una determinada zona.

Puede afectar a los dientes delanteros o a los posteriores y estar relacionada tanto con la posición dentaria como con la relación entre las arcadas. La mordida cruzada es una de las alteraciones que se valoran específicamente durante el desarrollo de la dentición infantil.


Mordida abierta: cuando los dientes no llegan a tocarse

En una mordida abierta, determinados dientes no entran en contacto aunque el niño cierre la boca. Es frecuente observarlo en los incisivos: los dientes posteriores contactan, pero permanece un espacio en la parte delantera.

En su aparición pueden influir diferentes factores. Determinados hábitos orales mantenidos durante el crecimiento, como la succión digital, pueden tener repercusión sobre la posición de los dientes dependiendo de su intensidad, frecuencia y duración.


Sobremordida y dientes superiores adelantados

Aunque pueden parecer situaciones similares, no son exactamente lo mismo. La sobremordida hace referencia a cuánto cubren verticalmente los dientes superiores a los inferiores, mientras que el resalte se refiere a la distancia horizontal entre ambos.

En algunos niños los incisivos superiores pueden cubrir en exceso a los inferiores o encontrarse más adelantados. La importancia de estas situaciones depende del conjunto de la mordida y debe valorarse de forma individual.

Mordida invertida: cuando los dientes inferiores quedan por delante

En determinados casos, los dientes inferiores quedan por delante de los superiores al cerrar la boca.

Esta alteración puede deberse a la posición de algunas piezas o estar relacionada con el desarrollo de los maxilares. Diferenciar entre ambas posibilidades es importante para decidir si es necesario intervenir durante el crecimiento o realizar seguimiento.


¿Por qué aparecen los dientes torcidos o los problemas de mordida?

No existe una única causa. La posición de los dientes y la forma en la que encajan las arcadas dependen de diversos factores.

El espacio disponible para los dientes permanentes, el crecimiento del maxilar y la mandíbula, determinadas características hereditarias, algunos hábitos orales o la pérdida prematura de dientes temporales pueden intervenir en el desarrollo de la dentición.

Los dientes de leche, además, no están simplemente “esperando a caerse”. Entre otras funciones, ayudan a mantener espacio para los dientes permanentes. Por eso, tanto el recambio dental como la evolución de la mordida deben observarse en conjunto.


¿Cómo saber si mi hijo necesita ortodoncia?

Hay algunas señales que pueden justificar una valoración: dientes muy apiñados, falta aparente de espacio para las nuevas piezas, dientes inferiores que quedan por delante de los superiores, una mordida que no encaja o desviaciones llamativas al cerrar la boca.

Sin embargo, observar uno de estos signos no significa que el niño tenga que empezar inmediatamente un tratamiento.

La decisión depende de qué alteración exista, de la etapa de erupción dental y del crecimiento. La AAPD destaca precisamente que el diagnóstico es fundamental para decidir la necesidad y el momento adecuado de una intervención ortodóncica.

¿A qué edad conviene revisar la mordida?

Alrededor de los 6 o 7 años comienza una etapa especialmente interesante para observar la evolución de la mordida. En estos años suelen convivir dientes de leche y dientes definitivos, lo que conocemos como dentición mixta.

La American Association of Orthodontists recomienda realizar una primera valoración ortodóncica como máximo alrededor de los 7 años. Esto no significa que todos los niños necesiten ortodoncia a esa edad: una revisión también puede concluir que simplemente hay que controlar la evolución.

¿Cómo se corrigen las maloclusiones en niños y adolescentes?

No existe un único tratamiento para todas las edades ni para todos los problemas. La opción adecuada depende principalmente del tipo de maloclusión y de la etapa de desarrollo.

Durante la infancia: ortodoncia interceptiva y seguimiento

La ortodoncia interceptiva puede utilizarse durante el crecimiento para abordar determinados problemas relacionados con la mordida, las arcadas o el espacio disponible cuando existe una indicación concreta.

Pero intervenir pronto no siempre es necesario. En otros niños puede ser más adecuado realizar revisiones periódicas y esperar mientras continúa el crecimiento.

En Bocarriba, la ortodoncia funcional infantil forma parte de las opciones que se estudian según las necesidades de cada paciente.

Durante la adolescencia: brackets o alineadores

Cuando gran parte de los dientes permanentes ya han erupcionado, puede plantearse la corrección de apiñamientos, rotaciones, espacios y diferentes problemas de mordida.

Los brackets permiten mover progresivamente los dientes mediante fuerzas controladas. Los alineadores transparentes son aparatos removibles que se van sustituyendo conforme avanza el tratamiento y requieren una buena colaboración por parte del adolescente.

Bocarriba dispone actualmente de brackets metálicos y alineadores transparentes ClearCorrect®, además de ortodoncia funcional para niños. La elección del sistema se realiza después de estudiar cada caso.

El tratamiento depende de cada niño, no solo de su edad

Dos niños de la misma edad pueden encontrarse en momentos diferentes del recambio dental y presentar problemas completamente distintos.

Por eso, antes de pensar en brackets, alineadores o cualquier otro aparato, lo importante es saber qué está ocurriendo y si realmente necesita tratamiento.

Si observas que los dientes de tu hijo parecen no tener suficiente espacio, su mordida no encaja correctamente o tienes dudas sobre cómo está evolucionando su boca, una valoración puede ayudar a determinar si necesita tratamiento o simplemente seguimiento.

Bocarriba cuenta con clínicas dentales en El Médano y Costa del Silencio, en Tenerife Sur, donde se realizan tratamientos de ortodoncia adaptados a cada caso.

Preguntas frecuentes sobre ortodoncia infantil

¿Cómo saber si mi hijo necesita ortodoncia?

El apiñamiento marcado, la falta de espacio o una mordida que no encaja pueden justificar una valoración. Saber si necesita tratamiento requiere estudiar la dentición y la mordida de forma individual.

¿Hay que esperar a que salgan todos los dientes definitivos?

No necesariamente. Algunas alteraciones pueden valorarse e incluso tratarse durante la dentición mixta, mientras que en otros casos es preferible esperar.

¿A qué edad puede empezar un tratamiento de ortodoncia?

No existe una edad única. Depende del problema que se quiera corregir y de la etapa de desarrollo del niño. Una valoración temprana no significa necesariamente empezar tratamiento.

¿Los adolescentes pueden utilizar alineadores transparentes?

Sí, en determinados casos. La indicación depende de la maloclusión, los movimientos que sea necesario realizar y la capacidad del adolescente para cumplir correctamente las pautas de uso.